Ayer se disputaron los partidos por la última fecha de la fase de grupos del torneo Federal “C” y el club Gualeguay de nuestra ciudad marcó un hito histórico dentro del balompié local ya que logró la clasificación a la segunda instancia de este certamen nacional, siendo el primer equipo perteneciente a la Liga Villaguayense que consigue superar la fase inicial. Ante numerosa concurrencia, el elenco auriazul derrotó en forma contundente (por 3-0) a Santa Rosa de San José, con goles convertidos por Walter Cuder, César Burgos y Alejandro Leguiza, todos en el segundo tiempo. Por otra parte, en cancha de Libertad de Concordia, Deportivo Villaguay visitó a Colegiales de la “Capital del Citrus” y cayó derrotado estrepitosamente por 7 a 0, cerrando su participación en este torneo. Los tantos del equipo “Pompeyano” fueron anotados por el histórico goleador Martín Muñoz (en 4 oportunidades), David Luna (concretó 2) y el restante fue obra de Gustavo Martínez.
Gualeguay brilló en los segundos 45 minutos y festejó un triunfo inolvidable
Luego de un primer tiempo trabado, donde el equipo visitante asfixió con su marca a Gualeguay en el mediocampo y fue levemente superior, el conjunto del “Lejano Oeste” se repuso durante el complemento y tras conquistar la apertura del marcador a través de Walter Cuder, supo manejar los tiempos del partido ante la desesperación de Santa Rosa, que se desordenó en la búsqueda de la igualdad, para lograr una fantástica victoria.
En el período inicial Gualeguay no pudo afirmarse en su juego porque el elenco de San José (haciendo un desgaste físico importante), corrió con intensidad en cada centímetro de la cancha y complicó a los volantes auriazules con las buenas actuaciones de Ezequiel Bauza, Jorge González y el movedizo Lucas Salinas. Santa Rosa logró efectivamente cortar los circuitos futbolísticos del equipo dueño de casa y pudo habilitar en jugadas de riesgo a los delanteros Kevin Rougier y Emiliano Ocampo (este último estrelló un cabezazo en el travesaño a poco de comenzar el match). En esos minutos, el mejor hombre de Gualeguay era Gastón Segovia, quien recuperaba el balón con eficacia y trataba de distribuirlo de la mejor manera. A pesar de ser superado en algunos lugares del terreno de juego, el conjunto local también tuvo sus jugadas de peligro, ya que Alejandro Leguiza no pudo resolver correctamente dos avances en los cuales fue muy bien asistido (una le quedó atrás y esto facilitó el despeje del defensor y en la otra, pateó mordido y su remate fue controlado sin problemas por el portero visitante). César Burgos, por su parte, obligó bastante desde su portento físico, aguantando la pelota, pero sin tener chances claras, salvo remates de larga distancia.
Además, las intervenciones del arquero José Luis “Pitilo” Castellano fueron muy acertadas y eso evitó que Gualeguay se vaya al descanso abajo en el marcador. La historia de los segundos 45 minutos fue literalmente distinta, porque el elenco dirigido por la dupla Claudio Walser – Alejandro Cinto consiguió el primer gol y eso fue la llave para destrabar las ofensivas, que cada vez se tornaban más repetitivas y sin sorpresa. Pero llegó la excelente jugada de Alejandro Leguiza por la punta derecha y la asistencia perfecta hacia el medio para que Walter Cuder anote el primero definiendo con gran jerarquía. Sabiendo que el único resultado que le servía era el triunfo, estar en desventaja fue un golpe de efecto tan grande para Santa Rosa que se descontroló durante esos minutos. Esta circunstancia torció el eje del partido, porque tras cartón, en un tiro libre ejecutado por Cuder en el que dio rebote el arquero Sebastián Escalante, César Burgos madrugó al guardavalla, pero su remate fue débil y dio contra el poste derecho.
Pero apenas unos minutos después, el delantero proveniente de Rosario del Tala se tomó revancha, porque haciendo gala de su habitual potencia, Burgos recibió un pase largo de Leguiza para quedar mano a mano con Escalante, definiendo con maestría para estampar el 2-0. Luego de este gol, varios jugadores de Santa Rosa perdieron el control y protestaron contra la terna arbitral, pidiendo un off side inexistente, lo cual derivó en la tarjeta roja para Ocampo. La realidad indicaba que si jugando con el equipo completo Santa Rosa estaba en problemas, con diez jugadores la situación ineludiblemente que iba a empeorar y eso sucedió. Gualeguay tomó por completo el control de las acciones y comenzó a darse un festín a través de un estupendo juego de toque. Fueron largos minutos (alrededor de veinte) con un verdadero disfrute para los ojos de los simpatizantes “gualeyos”, ya que el elenco dueño de casa “paseaba” la pelota por todos los rincones de la cancha haciendo estéril el esfuerzo de los jugadores visitantes por recuperarla y ante el “ole” permanente de los hinchas.
Hay que destacar que Santa Rosa aún superado, nunca apeló a la pierna fuerte para paliar la situación futbolística que le estaba tocando vivir. No extrañó que dentro de este contexto el equipo villaguayense ampliara el marcador con un cabezazo de Alejandro Leguiza (3 a 0) o que un disparo en el poste le impidiera anotar el cuarto a Fabián Allende. Fue un segundo tiempo fantástico, de esos que obligan a los simpatizantes a pellizcarse para darse cuenta que no es un sueño lo que están viendo. Hubo impecable trabajo de todos los jugadores de Gualeguay, incluidos los que ingresaron durante la segunda etapa, ya que lo hicieron en la misma sintonía de juego de conjunto.
El aplauso era generalizado cuando tocaban la pelota Silvio Giovenale, Fernando Caire, Jorge Aquino, Lisandro Velázquez, Giovanni Fontana, Gastón Segovia, Walter Cuder, Carlos Veras o Fabián Allende. Y también recibió la ovación José Luis Castellano cuando le tocó intervenir, cortando centros o mandando al córner en forma estupenda algún disparo a quemarropa a cargo de los delanteros de Santa Rosa. Fue una tarde inolvidable por donde se la mire, si hasta hubo una magnífica tarea de la terna arbitral proveniente de la Liga Paranaense de Fútbol, integrada por Ricardo Gómez, como árbitro principal y con Maximiliano Durán y Víctor Schneider como asistentes. Gualeguay extendió el festejo hasta bien entrada la noche, para continuar más tarde en una cena íntima con los jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y allegados al plantel. El club nacido en la “Punta de la Calle” el 14 de octubre de 1936 continúa haciendo historia, logrando en esta oportunidad ser el primero en superar esa fatídica fase de grupos en los torneos Federales para los equipos villaguayenses. Y justo lo consiguió en el último certamen federal, porque a partir de la próxima temporada habrá una profunda reestructuración del fútbol del interior y el desarrollo de los torneos nacionales. En la siguiente fase, Gualeguay podría enfrentarse contra el muy buen equipo El Cosmos (Federación).