Por Manuela Chiesa de Mammana (*)
Todavía puede verse la ramada adelante del rancho, caída para un lado por la cumbrera torcida. El inmigrante francés llegó al pago allá por 1920, joven, con plata y con ganas de progresar rápidamente. Traía ideas y proyectos de su tierra para avasallar contra todo y contra todos. ¿Qué sabían estos campesinos de trabajar la tierra para sacarle mejores frutos? Él con su experiencia y su dinero lo lograría.