Lluvia e inundaciones en Entre Ríos
El agua lo había arrastrado 150 metros en el lugar donde dos días antes había estado jugando al fútbol con sus amigos, el barrio Luján de la ciudad de La Paz. Esa cancha era una laguna con corrientes tan fuertes que arrastraban autos y hasta una casa entera. En medio de la desesperación, Sebastián Quevedo (24) se aferró a una rama que sobresalía de la tempestad, se sentó y esperó durante más de media hora. Muchos lo dieron por muerto, pero él logró sobrevivir y regresó para ayudar.
