El padre de Nahir Galarza luego de ser acusado de asesino por su hija: cría gallinas y quiso combatir en Ucrania



El expolicía Marcelo Galarza eligió el ostracismo después de que su hija lo denunciara como autor de los disparos a Fernando Pastorizzo. Cómo vive, qué piensa y por qué se oculta.

Por Rodolfo Palacios (Infobae) 


Bajó 15 kilos. Sigue con su vida solitaria, en un campo de Gualeguaychú. Para matar el tiempo, le pega a una bolsa de boxeo que improvisó en un árbol y escucha música en una FM. Hasta se imaginó en una trinchera, con uniforme de soldado y armado con una metralla. Dispuesto a matar a los rusos que se le cruzaran en su camino. No tenía miedo de morir. Pero Marcelo Galarza, el padre de Nahir, no pudo cumplir su deseo de ser reclutado por Ucrania para combatir contra Rusia. “Me hubiese encantado”, le dijo a un amigo.

Para el policía era una forma de escapar de lo que jamás hubiera esperado. Que el 7 de enero fuera acusado por su hija de haber matado a Fernando Pastorizzo de dos balazos con su arma de policía, crimen ocurrido el 30 de diciembre de 2017 en Gualeguaychú y por el que el 3 de junio de 2018 condenaron a Nahir a prisión perpetua.

No ve a Nahir desde hace diez meses. Ni habla con ella. Nunca pasaron tanto tiempo distanciados. Al principio se recluyó en una granja de Gualeguaychú, donde pasaba noche y día con su proyecto agrícola de gallinas ponedoras. Pasaba las noches cuidando que los gatos no devoraran a los plumíferos mientras escuchaba la radio. No quiere saber nada de las noticias. Niega haber tenido una novia y retomó el diálogo con su ex Yamina Kroh. Nunca dejó de ver a su hijo. Sigue sin dar notas.


Nahir no quiere hablar con él ni verlo. Dice que su padre le había prometido que iba a decir la verdad, que él había matado a Fernando, pero nunca lo hizo. Además antes de fin de año no fue a visitarla en la semana porque, según ella, parecía estar más preocupado por su proyecto de las gallinas. Para esta nota, Nahir no quiso hablar. El dolor con su padre se refleja en esta frase en la que se desahogó con su abogada: “Con el tema del abuso de mi tío el me prometió que iba a denunciarlo y a decirle la verdad a mi abuela, pero antes me pidió que esperara a que se pudiera vender la casa de Gualeguaychú, porque necesitaba la firma de mi tío para poder hacer la operación. Le dije que si no enfrentaba la situación y no hablaba con mi abuela, dejara de visitarme, que no me viniera a verme más. Entonces habló con mi abuela y no le creyó. Pero me sentí decepcionada por él”.

Galarza nunca quiso salir a responder a la acusación. “Soy inocente, pero no diré nada más por respeto a mi hija, que es lo más importante”, le dijo a Infobae después de la acusación. Cuando salió publicada la nota, Nahir acusó a este cronista de “traidor”, enojada porque había hablado con su padre. Para Galarza, el giro en la causa tiene una culpable: la experimentada abogada Raquel Hermida Leyenda, a quien en la intimidad llama “feminazi” y dice que busca destruirlo. “Galarza le tiene miedo al fiscal de juicio y a los dos abogados que sabían de esto. Del plan para acusar a Nahir y no hacerse cargo. Aunque prometió hacerlo”.

Hay que recordar que Nahir llamó a Hermida Leyenda para decirle que era inocente. “Lo mató papá”, reveló cuando la penalista la visitó en la Unidad Penal Número 6 de Paraná.

Todo comenzó a pocas horas de cumplirse cuatro años del crimen. La noche del 29 de diciembre de 2021, Nahir no pudo dormir. Un rato antes había llamado varias veces a Hermida Leyenda y le dijo que era la única persona en la que confiaba. “Necesito que vengas urgente, estoy desesperada”, le pidió.


La abogada, que ingresó en la causa después de que Nahir fuera condenada y ahora tiene matrícula para ejercer en Entre Ríos, viajó a Paraná de manera urgente. Cuando la vio, la joven de 23 años le contó un secreto que, según ella, guardó por más de cuatro años:

— Voy a decirte algo que nunca conté. Yo no lo maté a Fernando, fue mi papá. Quiero que lo acuses porque es el verdadero asesino.

Hermida Leyenda, de la Fundación Red de Contención, lo denunció ante la Justicia entrerriana, pero como el caso fue juzgado, incorporó la acusación a las denuncias presentadas ante la Corte Suprema de Justicia, que tiene pendiente hacer una revisión de la causa. “Me destruyeron. Me dejaron sin familia. Es durísimo esto. Si hasta yo me hubiera hecho cargo del crimen, pero los abogados no me dejaron porque iba a saltar que yo no había hecho nada. Ojalá me recluten para pelear en Ucrania”; le dijo Galarza a un allegado.

Pero en estos días se lo vio en Paraná, donde suele visitar a su hijo. Galarza siente que perdió a su familia. Que lo usaron. Le duele haber que su hija lo haya acusado y no quiera verlo. Además de querer cambiarse el apellido por el de su madre, Yamina Kroh. No piensa volver a ejercer como policía, su pasión.


De acuerdo con lo que contó Nahir, los hechos fueron así: dice que su padre estaba cebado y los siguió velozmente con su auto a ella y a Fernando Pastorizzo, que manejaba su moto. Con la frenada del auto de Galarza, Fernando se asustó, frenó de golpe y se cayó. Ella se tambaleó.. Galarza se bajó, tomó el arma, que era suya, la que usaba como policía de Entre Ríos, habló algo con Pastorizzo, y le disparó dos veces. De frente y de espalda.Fernando, malherido, miró a Nahir y le dijo:-Por favor, llamá a una ambulancia.Pero Galarza le dio el arma a su hija y le ordenó:-Andate.El se subió a su auto y se fue.

”No supe qué hacer porque todo me pareció una película, aparte no tenía dónde llevar el arma porque estaba con musculosa y shortcito, no entendía nada de lo que había pasado”, le dijo Nahir a su abogada. Hasta esta nueva versión, Nahir había declarado en el juicio oral y en la etapa de instrucción que le disparó a Fernando por accidente, dos veces.

Nahir nunca más quiso volver a ver a su padre. “Me siento traicionada. Además de no decir la verdad, que él mató a Fernando, no se movió como debía moverse por el tema con mi tío”, piensa Nahir. En su momento pidió que protegieran a su madre. “Porque en la familia de mi papá son todos policías”, argumentó. Ahora se aferra a su abogada, Hermida Leyenda, que al verla más sola que antes, piensa en alquilar un departamento en Paraná para estar cerca de ella.

“Nahir no está sola. Su madre y su hermano la van a visitar regularmente. Yo la llamo por las noches. Y hay un grupo enorme de mujeres de organizaciones sociales que la estan acompañando. La primera fue Juntas y a la Izquierda, a quienes les agradezco siempre que me acompañen en estas causas que defienden mujeres, niños, niñas y disidencias”, dijo Hermida Leyenda a Infobae. Y aclaró: “Galarza además tiene una perimetral por la cual no puede acercarse ni llamar a Nahir. Eso lo pedimos y fue otorgado en enero”. Y adelantó que su equipo trabaja en las pericias balísticas, a través del reconocido criminalista Luis Alberto Olavarría. Y ella tomó la causa original del crimen de Pastorizzo, la denuncia contra Galarza y la acusación de Nahir a su tío paterno, también policía, por abuso.

Mientras Galarza habla de una farsa en su contra, Nahir y su abogada siguen firmes. Y esto, anuncian, recién empieza.

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