Cartas de lectores: "NOS PIDIÓ LLORANDO QUE ÉL SE QUERÍA VENIR CON NOSOTROS"


Buenas noches, soy Irma Pizarro. Junto a mi esposo, Damián Mustafa, y Rubén Quadrini, somos los abuelos paternos y maternos de Theo. Somos de Empalme Villa Constitución [provincia de Santa Fe]. Hace dos meses, la madre nos lo arrancó, a nuestro amor. Todos los que nos conocen saben de nuestra crianza hacia él.

Ella decidió formar su nueva pareja en María Grande (Entre Ríos). Ayer fue la quinta vez que fuimos a tratar de verlo, porque a mi hijo [el padre de Theo] le impusieron una restricción de 1000 metros, única en la Argentina, sin investigar nada. La justicia jamás obtuvo una sola prueba, solo el dicho. Por eso, los únicos que estamos yendo somos los abuelos y las hermanas de la madre.

Ayer tuvimos acceso al área de Niñez de la localidad, donde nos atendieron bien. Allí expresamos que el niño corre un riesgo inminente en su salud. Nos dijeron que ya habían ido y que el niño está bien, pero es mentira. Ayer, personalmente, fuimos a hablar con los vecinos, quienes nos dijeron que ahí nadie fue. Más aún, [los funcionarios de Niñez] me preguntaron la dirección [de la madre de Theo]; entonces ¿adónde fueron a averiguar?

Hace un mes pudimos estar con él, solo por corajudos, porque siempre que venimos a ver la causa la jueza nos dice que nos vayamos y nos hace retirar, acompañados por la policía del pueblo. Una locura. Nos fuimos a otro pueblo a esperar seis horas y regresamos a la casa donde él se encuentra. Cuando nos vio, salió corriendo para poder estar con nosotros. Ahí pudimos estar solo un ratito en la plaza, donde nos pidió llorando que él se quería venir con nosotros, que no quería quedarse ahí. Yo lo hablé y le dije que ya íbamos a estar juntos, que nos llame todos los días. Ahí me dijo: “Nona, mi mamá te llama y vos no atendés”. “No, hijo, vos llamame, que yo siempre te voy a atender”. “¿Viste, mami? Vos me mentís”, le dijo a la madre.

La semana pasada nos atendió recién la jueza, después de 40 días. Allí nos tomaron declaraciones, las cuales no sabemos por qué, pero hasta el día de hoy no las subió al expediente. Seguramente debe estar con algún problema técnico. Le pedimos, por favor, poder verlo. Accedió y nos dijo que solo 10 minutos. Nuevamente, y delante de la jueza, él nos pidió llorando que no nos vayamos. Eso está en la filmación que la jueza realizó, así que también lo puede subir al expediente. Lo calmé y le dije que pronto se iban a solucionar las cosas.

Ayer, al salir de Niñez, los dos abuelos nos acercamos al juzgado, donde la jueza ni saludó. De malas maneras dijo: “¿Qué hacen ustedes acá?”. Le respondimos: “Queremos saber por nuestro nieto”. “Miren, por mí pueden quedarse a vivir acá afuera del juzgado, pueden venir con todos sus familiares, que yo sé lo que hago”, y, como siempre, de malos modales, le dijo a mi marido: “Si seguís averiguando, llamando a hospitales y a todas las instituciones por Theo, te voy a prohibir la entrada al pueblo”. Él solo le dijo: “Señora, solo queremos hablar con usted, solo queremos saber de nuestro nieto, que las dos únicas veces que nos vio pide llorando que lo llevemos. Usted fue testigo de esa situación. Le pedimos hablar y solucionar este tema”. De malas maneras les dijo: “Ya los escuché demasiado”, y se fue sin siquiera saludarlos.

La madre nos bloqueó a todos, porque ya no puede tenerlo a mi nieto, porque en cada videollamada él solo quería vernos. Además de la manipulación que le hace para que diga algunas cosas, eso es un delito. Mi marido le pasa todos los días al juzgado de María Grande las capturas de que seguimos bloqueados y no nos dicen nada.

Ayer fuimos a tratar de verlo salir de la escuela. Alguien siempre les avisa cuando llegamos: no lo manda a la escuela o desaparecen. Ayer le mandé un mensaje por otro número de acá, diciéndole que le trajimos cosas a Theo, y nos bloqueó.

Los niños tienen sus derechos. Theo tiene su derecho de vivir en su lugar de vida, el cual fue denegado por la justicia. Solo pedimos ver a nuestro nieto. El padre hace dos meses que no lo puede tocar. Solo pedimos que hagamos una mesa donde estemos los abuelos, la madre, niñez, el padre, la jueza, y escuchar a Theo.

Dios, le pido que toque el corazón de esta jueza y el de la mamá de mi nieto, y se dignen a aceptar nuestro pedido. Sabemos muy bien que al chico le falta el 99 por ciento del amor que él tenía, y eso es un daño irreparable".


Irma Griselda Pizarro  DNI: 22.160.548
Damián Mustafa           DNI: 24.810.648