Villaguay vivió este domingo una extensa jornada de celebraciones en honor a Santa Rosa de Lima, patrona de la ciudad, que culminó con una multitudinaria procesión por las calles céntricas y la misa presidida por monseñor Raúl Martín, obispo de la Arquidiócesis de Paraná.
Las
celebraciones patronales fueron precedidas por nueve jornadas de preparación,
desarrolladas bajo el lema “María, modelo de entrega y fe”, y tuvieron durante
el fin de semana sus momentos centrales, con actividades que convocaron a
integrantes de la comunidad religiosa y a vecinos de distintos puntos de la
ciudad.
La previa
inmediata a la fiesta patronal se vivió el sábado con la vigilia de Santa Rosa.
En esa jornada se rezó especialmente por los hijos vivos y difuntos, en un
gesto cargado de simbolismo: los participantes llevaron un clavel blanco por
los hijos vivos y un clavel rojo o rosa por los hijos fallecidos.
La
celebración contó con la visita del padre Emanuel del Castillo y continuó con
una vigilia en el atrio del templo. Más tarde, a las 23.30, se realizó una
procesión por la plaza, dando paso a las primeras horas de la jornada central
en honor a la patrona.
Las
actividades del domingo comenzaron a las 6 de la mañana con la denominada Misa
de Hombres. Dos horas después, a las 8, se celebró la misa destinada a los
peregrinos que llegaron hasta el templo desde distintos puntos para participar
de la festividad.
La
programación continuó a las 11 con la misa con niños, mientras que el cierre de
las actividades centrales se produjo por la tarde.
A las 15 se llevó adelante la procesión por las calles céntricas de Villaguay, seguida por la misa presidida por monseñor Raúl Martín, obispo de la Arquidiócesis de Paraná.
Como muestran las fotografías de Ovi Print, la procesión de la tarde fue uno de los momentos más convocantes y festivos de las celebraciones, con numerosos vecinos acompañando el recorrido por el centro de Villaguay.
Fue, además,
el momento que adquirió un marcado clima festivo. La celebración trascendió los
límites del templo y de las actividades estrictamente religiosas para
trasladarse a las calles del centro de la ciudad, donde una importante cantidad
de vecinos se sumó y acompañó el paso de la procesión.
Muchos de
ellos no habían participado de las misas u otras celebraciones religiosas
desarrolladas durante la jornada, pero igualmente salieron a las calles o
acompañaron desde los distintos puntos en los que se encontraban para ser parte
de uno de los momentos más convocantes de la fiesta patronal.
Santa Rosa de Lima, cuya festividad reúne cada año a la comunidad de Villaguay en torno a su patrona, volvió así a ser el centro de una jornada que combinó la fe, la tradición y una importante presencia popular en las calles.

