“LOS MÉDICOS SE PELEABAN ENTRE ELLOS”: MINUTO A MINUTO DEL CASO DE PRESUNTA MALA PRAXIS

La muerte de una mujer, ocurrida luego de un derrotero que comenzó en Villa Clara y terminó en Villaguay, derivó en una denuncia penal por una presunta mala praxis y negligencia médica. La investigación judicial se encuentra en curso y, según informó su hijo, la familia aguarda ahora la realización y los resultados de la autopsia.

Federico Sosa, hijo de la mujer fallecida, se comunicó con Diario Villaguay y reconstruyó, desde su perspectiva, las horas previas al desenlace. Su relato incluye cuestionamientos a la atención recibida en el Hospital San Martín de la vecina localidad y posteriormente en el Sanatorio Americano.

Según relató, todo comenzó el 20 de julio, cuando concurrieron a la guardia del nosocomio debido a que su madre presentaba “un dolor agudo”. De acuerdo con su testimonio, en ese momento “las enfermeras, sin llamar al médico de guardia para que la evalúe, determinaron por su cuenta que era ‘lumbalgia’”. Siempre según la versión aportada por el hijo, a la mujer le aplicaron “diclo-dexa” y posteriormente fue enviada a su domicilio.

Pero el cuadro, según describió Sosa, se agravó al día siguiente. “Amaneció sin fuerzas, hipotensa y con cólicos insoportables”, relató. Ante esa situación, la mujer volvió a ser atendida y quedó internada en el hospital de su localidad. Según sostuvo su hijo, durante esa internación “le pasaron sueros y analgésicos, pero el dolor empeoraba”. También afirmó que “no le hicieron ningún laboratorio, solo un electro”.

El relato continúa con la decisión de trasladarla a Villaguay. Sosa aseguró que la derivación se produjo “recién después de una larga demora” y que la paciente fue trasladada con un suero que “ya tenía morfina”.

EL TRASLADO Y LA LLEGADA A VILLAGUAY

El siguiente capítulo de la historia, según el relato familiar, ocurrió en el Sanatorio Americano de Villaguay.

Sosa aseguró que al llegar al sector de emergencias se encontraron con una situación que, según su versión, generó preocupación entre los familiares. “Llegamos a emergencias y el personal empezó a discutir frente a nosotros porque no tenían camas”, relató.

Mientras su madre continuaba con fuertes dolores, el hijo afirmó que “los médicos se peleaban entre ellos”. En ese contexto se produjo, siempre según el testimonio de Sosa, uno de los episodios que la familia considera central para la denuncia que posteriormente presentó ante la Justicia. “Sin calmarle el dolor, le inyectaron endovenosamente un derivado de morfina”, afirmó.

El propio Sosa relató que, inmediatamente después, “una médica del propio sanatorio intervino y empezó a discutir con el colega que le había inyectado eso, cuestionando su decisión”.

La familia sostiene que ese episodio deberá ser esclarecido durante la investigación judicial y mediante las pericias médicas correspondientes.

LOS ÚLTIMOS MINUTOS

La reconstrucción realizada por Sosa continúa con los momentos previos al ingreso de su madre a Terapia Intensiva.

Según afirmó, “minutos antes de derivarla a Terapia Intensiva decidieron extraerle sangre y pedir tomografía y placas”. El hijo aseguró además que su madre “estuvo lúcida y consciente en todo momento” y que la principal manifestación que presentaba era “un dolor tremendo”.

Pero, de acuerdo con su relato, poco después se produjo el desenlace. “A la hora de entrar a terapia, salieron a decirnos que había sufrido tres paros cardiorrespiratorios y falleció”, contó.

Sosa aseguró que, hasta ese momento, la familia no había recibido una explicación que permitiera conocer con precisión qué había provocado el deterioro de la mujer.

“Nunca nos explicaron la causa real de la muerte”, sostuvo.

DENUNCIA Y LA ESPERA DE LA AUTOPSIA

Tras el fallecimiento, la familia decidió recurrir a la Justicia. Según confirmó Sosa, la denuncia penal ya fue radicada y ahora esperan el avance de las medidas probatorias, entre ellas la autopsia.

“Ya radicamos la denuncia penal y estamos a la espera de la autopsia”, señaló.

El hijo manifestó además que decidieron hacer público el caso porque consideran que lo ocurrido debe ser investigado y porque, según afirmó, “no es la primera vez que ocurren estos hechos” en el sanatorio privado de la ciudad. En tal sentido, expresó que el objetivo de la familia es “evitar que encubran lo que pasó y que haya otras víctimas”.

Por el momento, se trata de una denuncia que deberá ser investigada y cuyas circunstancias tendrán que ser determinadas mediante la investigación judicial, la documentación médica y las pericias correspondientes.

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