Lo que pudo haber terminado en tragedia tuvo un desenlace feliz gracias a la rápida reacción de una comunidad entera. Un operativo solidario que demandó más de cuatro horas de trabajo permitió asistir y trasladar a Celso Garay, un vecino de más de 70 años que sufrió una descompensación en su vivienda ubicada en una zona rural de difícil acceso de Lucas Norte.
El episodio
ocurrió días atrás, cuando un llamado telefónico al presidente comunal, Carlos
Strumia, puso en marcha una serie de gestiones urgentes junto al personal del
hospital local.
La situación
no era sencilla: Garay se encontraba a más de 50 kilómetros del centro de salud
y los caminos estaban en condiciones muy complicadas para transitar.
Sin embargo,
nadie dudó en actuar. Pasada la medianoche, una comitiva integrada por personal
sanitario, autoridades y vecinos emprendió el recorrido para llegar hasta el
domicilio del hombre. Tras una ardua tarea, lograron encontrarlo, trasladarlo y
brindarle la atención médica que necesitaba.
Actualmente,
Celso se encuentra en buen estado de salud, una noticia que llevó alivio tanto
a su familia como a toda la comunidad.
El operativo
demandó más de cuatro horas entre la ida y la vuelta, en medio de un escenario
adverso marcado por los caminos rurales prácticamente intransitables. Aun así,
la solidaridad y el compromiso de quienes participaron fueron determinantes
para llegar a tiempo.
A través de
un comunicado, tanto la familia Garay como la Comuna de Lucas Norte expresaron
su agradecimiento a todas las personas que hicieron posible el exitoso
desenlace.
“Gracias a
los vecinos que colaboraron y acompañaron, al personal de salud por su
compromiso y entrega, a quienes pusieron vehículos, tiempo y fuerzas sin
dudarlo y a todos los que de una u otra forma estuvieron presentes. En los
momentos difíciles nuestra comunidad demuestra que juntos podemos todo. La solidaridad
nos hace más fuertes”.
El episodio
también volvió a poner de manifiesto las dificultades que enfrentan diariamente
quienes viven en las zonas más alejadas del departamento Villaguay.
La propia
historia de la familia Garay es una muestra de ello. Meses atrás, Matilde
Aranda, esposa de Celso, fue noticia tras jubilarse luego de más de 32 años
como cocinera de la Escuela Nº 109 “Granaderos de San Martín” de Lucas Norte.
Durante más de tres décadas, recorrió a caballo los difíciles caminos de la
zona para llegar a su lugar de trabajo y garantizar el desayuno y el almuerzo a
generaciones de alumnos. En una entrevista con El Pueblo, contó que vive en el
campo y que los traslados siempre representaron un desafío permanente. “Los
caminos rurales son complejos, pero siempre fui a caballo”, relató al recordar
sus años de servicio.
Lo sucedido
con Celso Garay vuelve a reflejar esa misma realidad: enormes distancias,
accesos complicados y la necesidad de una respuesta comunitaria inmediata
cuando surge una emergencia.
Esta vez, la
historia terminó bien. Y, una vez más, Lucas Norte dejó una enseñanza: cuando
la solidaridad se pone en marcha, ninguna distancia parece imposible.
