El vínculo entre Villaguay y la actividad ecuestre tiene en El Relincho Pony Club a uno de sus referentes. La institución, que en sus comienzos funcionó bajo otra denominación pero manteniendo la misma esencia, se encamina a cumplir 30 años de actividad en 2027, con una propuesta que fue creciendo y ganando espacio.
Así lo contó
a Diario
Villaguay María Fernanda Losada, presidenta de El Relincho, quien
repasó una trayectoria que implicó no solamente sostener una actividad durante
décadas, sino también contribuir a instalarla en una ciudad donde, según
recordó, no existía hasta entonces una escuela de equitación.
“Siempre la
esencia fue la misma, siempre fue la actividad, el desarrollo de la actividad
hípica, equitación, equinoterapia”, señaló Losada, quien además reconoció que
mirar hacia atrás permite dimensionar el camino recorrido.
UNA ACTIVIDAD QUE FUE
GANANDO SU LUGAR
Losada
explicó que la equitación históricamente estuvo vinculada en la Argentina al
ámbito militar y a determinados clubes de las grandes ciudades, mientras que
las escuelas de equitación tuvieron durante mucho tiempo una presencia mucho más
limitada en otras localidades.
“De a poco
fue cobrando auge. Nunca fue un deporte muy popular entre la gente común, como
lo es el fútbol, el básquet, etcétera. Siempre fue un deporte más catalogado
inclusive de elitista”, describió.
En ese
contexto, puso en valor el desafío que significó desarrollar la actividad en
Villaguay y sostenerla durante tantos años. “Acá en Villaguay nunca hubo una
escuela de equitación. Yo fui la pionera, digamos, en ese aspecto”, afirmó.
Para la
referente, además, la continuidad de casi tres décadas permitió romper
prejuicios e instalar no solamente a El Relincho, sino también a la propia
disciplina como una alternativa deportiva y recreativa dentro de la ciudad.
Y aunque
reconoce que se trata de una actividad que puede implicar mayores costos y
demanda de tiempo que otras disciplinas, considera que ofrece una experiencia
particularmente completa.
“Es una
disciplina tan linda. Hoy se está, dentro de todo lo que hay para hacer,
buscando conectarte con otro ser vivo, al aire libre y con la naturaleza”,
destacó.
MUCHO MÁS QUE MONTAR A
CABALLO
Uno de los
aspectos que Losada remarca es que la equitación no se limita al momento de
subirse al caballo: el vínculo con el animal implica responsabilidades y
aprendizajes que se desarrollan antes, durante y después de la actividad.
“Tenés la
responsabilidad de ver tu caballo, de ir, de fijarte si comió, si no comió, si
está bien, si está enfermo, si no está enfermo. Hay un montón de cosas que
activan lo que es el sentido de la responsabilidad y el compromiso”, explicó.
En tiempos
en los que buena parte de la vida cotidiana de niños y adolescentes transcurre
frente a pantallas, considera que este tipo de propuestas adquiere una
importancia particular.
Según
relató, son cada vez más los padres que se acercan buscando una actividad que
permita a sus hijos salir de ese entorno y tener contacto con el aire libre,
los animales y otras personas.
“Los papás
vienen y te dicen: ‘Mirá, yo quiero que
venga, que haga, porque se la pasa todo el día ahí con la tablet o con la Play’”,
contó.
En ese
sentido, Losada sostiene que, más allá de que cada chico pueda encontrar la
disciplina que le guste, lo importante es que tenga la posibilidad de realizar
alguna actividad deportiva y salir de una rutina dominada por las pantallas.
DESDE LOS 3 AÑOS Y SIN
LÍMITE DE EDAD
La propuesta
de El Relincho está abierta a personas de distintas edades. Losada explicó que
los más chicos pueden comenzar aproximadamente desde los 3 años de edad, con
una modalidad especialmente pensada para ese primer acercamiento.
“Desde los 3
años ya pueden empezar a tomar sus primeras clases en lo que es el Pony Club,
que es todo a través de actividades lúdicas”, explicó.
En esa etapa
inicial se trabaja con ponis y caballos mansos, buscando que los más pequeños
pierdan el miedo y comiencen a familiarizarse progresivamente con el mundo
equino.
La referente
también remarcó que no existe una edad máxima para comenzar. De hecho, señaló
que en los últimos tiempos se incorporaron numerosos adultos que encuentran en
la actividad un espacio de recreación y desconexión.
“Hay un
montón de gente grande que viene y que lo toma como una actividad para
esparcirse, para desconectarse. Entienden que seguramente les hace bien y que
es como un cable a tierra”, relató.
También es
posible compartir la actividad en familia. Losada contó que actualmente hay
padres y madres que montan junto a sus hijos, convirtiendo la experiencia en un
momento compartido.
EQUITACIÓN VS EQUINOTERAPIA
Durante la
entrevista, Losada también se detuvo en una diferencia que considera importante
para quienes no están familiarizados con la actividad.
“La
equitación es una disciplina, es el arte de montar a caballo”, definió. Dentro
de ella existen distintas disciplinas deportivas, entre ellas salto, polo,
pato, adiestramiento y prueba completa.
En su caso
particular, la especialidad es el salto, disciplina en la que se trabaja sobre
recorridos y transposición de obstáculos.
La
equinoterapia, en cambio, parte de la equitación básica pero se adapta a las
necesidades particulares de cada persona.
“Para mí el
concepto es la equitación básica adaptada a la necesidad de cada individuo que
la desea practicar”, explicó.
Losada
destacó que este trabajo requiere un abordaje interdisciplinario, en el que
pueden intervenir profesionales de distintas áreas, como profesores de
educación física, psicólogos, psicomotricistas, kinesiólogos y docentes de
educación especial, entre otros.
El objetivo,
explicó, es aprovechar las características del caballo y del movimiento que
genera para acompañar procesos específicos, sin reemplazar otros tratamientos o
intervenciones.
“Es una
terapia más, es sumativa, es complementaria, no viene a suplantar a otras,
viene a complementar y a sumar”, remarcó.
EL MOVIMIENTO DEL
CABALLO Y EL TRABAJO CORPORAL
La
presidenta de El Relincho destacó además que existe una concepción equivocada
acerca del esfuerzo físico que supone la equitación.
“Hay como un
concepto erróneo muchas veces en el común de la gente que piensa que todo lo
hace el caballo”, señaló. “La verdad que es una gimnasia tremenda”, hizo notar.
En el caso
de la equinoterapia, explicó que el movimiento tridimensional del caballo
permite trabajar distintos aspectos corporales, mientras que, dependiendo de
las características y objetivos de cada persona, también se abordan cuestiones
cognitivas, emocionales, neurológicas y físicas.
Por eso,
insistió en la importancia de que cada proceso sea supervisado y adaptado
individualmente, con la intervención de los profesionales correspondientes.
Otra de las
características de la propuesta es que no es necesario esperar el comienzo de
un año o una temporada específica para incorporarse. “Es una actividad que la
podés realizar en cualquier momento del año”, explicó Losada. El inicio se
adapta a cada persona, porque “todos somos diferentes, a todos nos cuesta un
poquito más, un poquito menos”.
A partir de
ese primer acercamiento, se evalúa cómo evoluciona cada participante y se
determina progresivamente en qué grupo o dinámica puede integrarse.
PUERTAS ABIERTAS
Con casi
tres décadas de presencia en Villaguay, El Relincho Pony Club continúa así
ampliando una propuesta que combina la práctica deportiva con el contacto con
los animales y la naturaleza, y que busca ofrecer alternativas tanto para
quienes quieren iniciarse en la equitación como para quienes encuentran en el
caballo una herramienta complementaria para otros procesos.
Desde la
institución remarcan además que el trabajo se realiza contemplando las medidas
de seguridad necesarias para el manejo de los caballos y para quienes
participan de las actividades, con una dinámica que se adapta a las
características de cada persona.
En ese
sentido, quienes tengan interés en conocer la propuesta pueden realizar consultas
personalizadas para cada caso, conocer de cerca los servicios que ofrece El
Relincho Pony Club y recibir información sobre cómo se desarrolla la actividad
y cuál es la modalidad más adecuada según cada necesidad. Para ello, pueden
comunicarse al 3455 415010.
