En el marco del proyecto que la
Municipalidad de Villaguay lleva adelante junto al CONICET para avanzar en
alternativas de aprovechamiento de residuos plásticos, autoridades locales
visitaron el Parque Ambiental de Crespo para conocer de cerca la experiencia
que esa ciudad desarrolla en la fabricación de ladrillos destinados a la
construcción a partir de materiales reciclados.
La recorrida
estuvo encabezada por el presidente municipal, Adrián Fuertes, acompañado por
la secretaria de Turismo, Deportes y Ambiente, Cecilia Revoredo; el director de
Servicios Públicos, Miguel López; y el referente operativo de la Dirección de
Ambiente, Orlando Carabajal. La comitiva fue recibida por el intendente de
Crespo, Marcelo Cerutti; la secretaria de Infraestructura y Ambiente, Bettina
Hofer; y la coordinadora del Parque Ambiental, Raquel Gorostiaga.
Durante el
encuentro se intercambiaron experiencias vinculadas con la gestión,
recuperación y valorización de residuos reciclables. Además, las autoridades
realizaron una recorrida por las instalaciones del Parque Ambiental para
conocer su funcionamiento y, especialmente, el proceso mediante el cual los
residuos plásticos son transformados en ladrillos para su utilización en obras
de construcción.
La experiencia
de Crespo constituye un antecedente concreto para el proyecto que comenzó a
desarrollar Villaguay junto al CONICET. En esa localidad, los ladrillos se
fabrican a partir de PET reciclado, principalmente proveniente de botellas
plásticas, mediante una tecnología desarrollada por investigadores del Centro
Experimental de la Vivienda Económica (CEVE), dependiente del CONICET.
Según
información oficial del organismo científico, el proceso incluye la trituración
del plástico PET, que luego se combina con otros materiales para conformar un
mortero que es moldeado y compactado. Posteriormente, las piezas atraviesan las
etapas necesarias de secado y curado para garantizar sus propiedades físicas y
mecánicas.
La
iniciativa ya ha trascendido la etapa experimental en Crespo. Los ladrillos
producidos en el Parque Ambiental fueron utilizados en la construcción de
viviendas destinadas a adultos mayores y también en obras educativas. De hecho,
en marzo de este año autoridades del CONICET visitaron la ciudad y recorrieron
la planta de producción, destacando la articulación entre el sistema científico
y la gestión local para transformar residuos en materiales destinados a la
construcción.
La
experiencia también continuó ampliándose durante los últimos años. La
Municipalidad de Crespo informó que sus ladrillos PET cuentan con certificación
de aptitud técnica y que la producción fue destinada a diferentes obras, entre
ellas viviendas sociales y aulas. En junio de este año, además, comenzó una
nueva obra de ampliación de una escuela que contempla la utilización de 36.500
unidades fabricadas en el Parque Ambiental de esa ciudad.
De acuerdo
con los antecedentes difundidos por el municipio crespense, cada ladrillo puede
incorporar el equivalente aproximado a 30 botellas plásticas recicladas, lo que
permite dar un nuevo destino a un residuo de difícil degradación y avanzar en
un esquema de economía circular.
En este
contexto, la visita de las autoridades de Villaguay permitió conocer una
experiencia que ya cuenta con desarrollo y aplicación concreta, incorporando
antecedentes y herramientas que podrían resultar de utilidad para continuar
fortaleciendo el proyecto local de aprovechamiento de residuos plásticos que el
municipio comenzó a impulsar junto al CONICET.
