A lo largo de casi tres décadas, seis
integrantes de la Policía de Entre Ríos que prestaban servicios en Villaguay
perdieron la vida en cumplimiento del deber. Sus nombres quedaron ligados a una
historia de vocación y servicio que la fuerza de seguridad busca mantener viva
con el paso del tiempo.
El primero
de ellos fue el agente Ramón Arabi, fallecido el 6 de mayo de 1945. Años
después se sumaron a esa nómina el agente Sinforoso Sanabria, fallecido el 29
de noviembre de 1949, y el agente Ernesto Olotte, quien murió el 14 de marzo de
1950.
La lista
continuó con el sargento José Gómez, fallecido el 19 de diciembre de 1952; el
agente Carlos Ilari, el 24 de agosto de 1962; y el agente bombero Ernesto Bogao,
fallecido el 14 de junio de 1969.
Son los seis
policías que prestaron funciones en la jurisdicción y cuyos nombres figuran
entre quienes realizaron el máximo sacrificio en el ejercicio de su función.
Este martes,
en el marco del Día de los Policías Entrerrianos Caídos en Cumplimiento del
Deber, la Jefatura Departamental volvió a rendirles homenaje durante una
ceremonia de recordación de la que participaron autoridades locales,
representantes de distintas fuerzas e instituciones, personal policial en actividad
y retirados.
La jornada
estuvo encabezada por el actual jefe departamental de Policía, comisario mayor
Cristian Javier Reisenauer, y contó también con la presencia de integrantes de
la comunidad institucional, además de aspirantes y cadetes vinculados a la
formación de las nuevas generaciones de policías.
Durante la
ceremonia, se destacó el significado de la fecha, destinada a honrar la memoria
de aquellos hombres y mujeres que, en el ejercicio de la vocación de servicio,
llegaron a entregar su vida en cumplimiento de su misión. En ese marco, hubo
una invocación religiosa en memoria de los denominados mártires policiales y
una declaración alusiva a la fecha a cargo de integrantes de la Escuela de
Policía. Allí se puso el acento en valores como el compromiso, la vocación de
servicio y la entrega de quienes perdieron la vida mientras cumplían su
función.
Uno de los
momentos centrales fue la colocación de una corona de laureles al pie de la
placa recordatoria de los Policías Caídos en Cumplimiento del Deber, en
homenaje a Arabi, Sanabria, Olotte, Gómez, Ilari y Bogao. El acto concluyó con
un minuto de silencio, en un marco de respeto y solemnidad.
Más allá de
la ceremonia anual, la recordación vuelve a poner en primer plano una parte de
la historia de la Policía en Villaguay que se extiende desde 1945 hasta 1969.
Se trata de seis nombres y seis historias vinculadas al servicio policial, que
continúan presentes en la memoria institucional.
“Sus
memorias viven en cada uno de nosotros, en el lugar que habitaron, en sus
hogares y en cada espacio que recorrieron durante sus rondas y vigilias”,
expresó la Jefatura Departamental Villaguay al recordar a quienes hicieron el
máximo sacrificio.
Así, cada 25
de agosto, los nombres de Ramón Arabi, Sinforoso Sanabria, Ernesto Olotte, José
Gómez, Carlos Ilari y Ernesto Bogao vuelven a ocupar un lugar central. No sólo
como parte de una nómina o de una placa conmemorativa, sino como protagonistas
de una historia de servicio y entrega que forma parte del pasado policial y que
la institución busca transmitir a las nuevas generaciones.
