Un cambio en el esquema de administración
de un inmueble rural, ubicado dentro del departamento Villaguay, fue dispuesto
por el Gobierno de Entre Ríos a través del decreto Nº 2545/2026, publicado la
última semana en el Boletín Oficial.
La norma
deja sin efecto un decreto vigente desde 1989 y establece que el Hospital San
Miguel de San Salvador será, en adelante, el encargado de administrar el Campo
La Esperanza, ubicado en el distrito Lucas Sur.
La decisión
implica una modificación en la forma en que se gestionaba el establecimiento
rural, aunque se mantiene el destino específico de los recursos obtenidos por
su explotación: deberán ser utilizados exclusivamente para solventar los gastos
y atender las necesidades propias del Hospital San Miguel.
QUÉ CAMBIA CON EL NUEVO
DECRETO
El decreto
provincial deja sin efecto el decreto Nº 6769/1989 MBSCyE, mediante el cual se
había creado una Comisión Tripartita integrada por el presidente de la Sociedad
Cooperadora del Hospital San Miguel, el director del establecimiento y el
presidente municipal de San Salvador.
Aquella
comisión tenía como objetivo establecer las formas y condiciones de explotación
de La Esperanza y administrar su producido.
Sin embargo,
según surge de los fundamentos del nuevo decreto, esa modalidad de
administración había quedado en desuso y generaba dificultades operativas.
El director
del Hospital San Miguel informó que, en la práctica, las tareas vinculadas con
la explotación rural -entre ellas los controles, cálculos, facturación y demás
gestiones- eran realizadas por personal de la administración del propio
nosocomio.
También
señaló que los fondos eran administrados por personal del hospital y que no
existía una intervención efectiva de la Sociedad Cooperadora ni de la
Municipalidad de San Salvador, debido a que, según lo expresado en las
actuaciones, era el propio establecimiento asistencial el que se encontraba en
mejores condiciones para determinar las necesidades que debían atenderse con
esos recursos.
UN LEGADO CON MÁS DE
MEDIO SIGLO DE HISTORIA
El Campo La
Esperanza forma parte del patrimonio de la Provincia a partir de un legado
realizado por Tulio María González, que fue aceptado mediante el decreto Nº
4174/58 MGJSP y posteriormente ratificado por la ley Nº 4179.
Los
antecedentes incorporados al expediente reconstruyen además el vínculo
histórico entre ese legado y el hospital de San Salvador.
Según consta
en la transcripción del testamento, González había dispuesto que, una vez
fallecidos los usufructuarios, la propiedad pasara al entonces denominado Hospital
de Caridad de Villa San Salvador, institución que había sido fundada por la
Sociedad de Beneficencia de la Villa San Salvador.
Aquel
establecimiento, inicialmente conformado como una sala de primeros auxilios,
alcanzó posteriormente el nivel de hospital, pasó a denominarse Hospital San
Miguel y finalmente fue transferido a la Provincia a pedido de la propia
Sociedad, el 1º de marzo de 1947.
El decreto
destaca que, como reconocimiento a esa historia, el hospital lleva el nombre de
Miguel Malarín, identificado como el primer donante de un terreno para el
establecimiento, mientras que la calle donde funciona fue posteriormente
denominada Tulio González.
A partir de
esos antecedentes, el gobierno provincial sostiene que el inmueble ubicado en
Lucas Sur “ha tenido históricamente una afectación específica en beneficio del
actual Hospital San Miguel”.
EL HOSPITAL TENDRÁ A SU
CARGO TODA LA EXPLOTACIÓN
Con la nueva
disposición, el Hospital San Miguel queda formalmente a cargo de la
administración del campo y de los actos y tareas operativas, administrativas y contables
vinculadas con su explotación.
El decreto
establece expresamente que esa responsabilidad será ejercida a través de la dirección
del hospital y las áreas competentes del establecimiento, siempre bajo la
normativa vigente.
La
Secretaría Legal y Técnica de la provincia consideró que mantener la
participación formal de terceros que, de acuerdo con lo informado en el
expediente, no intervenían efectivamente en la gestión generaba una complejidad
innecesaria.
En ese
sentido, sostuvo que la nueva modalidad permite una “adecuada determinación de
responsabilidades” y una gestión más directa del recurso, teniendo en cuenta
que el hospital es el único beneficiario del producido.
TAMBIÉN DEBERÁN REVISAR
LO ACTUADO POR LA COMISIÓN
Uno de los
puntos particulares de la nueva disposición está relacionado con el período
anterior.
El decreto
señala que no existen antecedentes suficientes sobre los actos desarrollados
por la Comisión Tripartita, pese a que el decreto Nº 6769/89 establecía que sus
contrataciones debían ser sometidas a la aprobación del Poder Ejecutivo
Provincial.
Por ese
motivo, el Hospital San Miguel también recibió la responsabilidad de evaluar y,
eventualmente, aprobar lo actuado por aquella comisión hasta la entrada en
vigencia del nuevo decreto.
Esa revisión
deberá realizarse con la correspondiente rendición de cuentas ante el Tribunal
de Cuentas, organismo que también mantendrá sus facultades de control sobre la
administración del campo.
LOS FONDOS SEGUIRÁN
TENIENDO UN ÚNICO DESTINO
El artículo
4º del decreto establece que el producido de la administración y explotación de
La Esperanza tendrá como “único destino solventar los gastos y atender las
necesidades propias del Hospital San Miguel de San Salvador”.
Asimismo,
todos los actos de administración, contratación y aplicación de esos recursos
deberán ajustarse a la ley Nº 5140, sus modificatorias y normas
complementarias, además de quedar sujetos a la correspondiente rendición de
cuentas ante el Tribunal de Cuentas.
De esta
manera, el cambio dispuesto por el gobierno modifica quién administra el
establecimiento rural ubicado en el departamento Villaguay, pero mantiene la
finalidad original del legado: que los recursos generados por el campo sean
destinados al funcionamiento y las necesidades del Hospital San Miguel de San
Salvador.
