Víctor Velázquez, uno de los grandes referentes del folclore y la música popular argentina, recibió la visita del gobernador Rogelio Frigerio, con quien mantuvo una cálida conversación sobre su trayectoria, la música y sus raíces entrerrianas.
A sus 95
años, el cantor, guitarrista, poeta y compositor continúa siendo una figura
emblemática de la cultura de Entre Ríos. Durante el encuentro, Frigerio destacó
la extensa trayectoria del artista, su compromiso con las raíces de la
provincia y el aporte de su obra a la cultura nacional.
“Víctor
representa como pocos el alma de Entre Ríos. En su voz, en su guitarra y en sus
canciones están nuestros paisajes, nuestra gente y nuestra manera de sentir.
Visitarlo, escucharlo y compartir este momento con él fue una enorme alegría”,
expresó el mandatario provincial.
La visita se
produjo luego de la reciente promulgación de la Ley Nº 11.294, que estableció
el 4 de junio, día del nacimiento de Velázquez, como Día de la Milonga
Entrerriana.
UNA VIDA LIGADA A LA
MÚSICA Y A ENTRE RÍOS
Velázquez
nació el 4 de junio de 1931 en Abra El Chajá, Altamirano Norte, departamento
Tala. Desde muy joven encontró en la guitarra, el canto y la poesía una forma
de expresar los paisajes, las costumbres y las historias de su tierra.
Su
trayectoria artística se extendió durante más de seis décadas y lo llevó a los
principales escenarios de la Argentina y también a distintos países de América,
Europa y Asia. Fue, además, una presencia reconocida en numerosas ediciones del
Festival Nacional de Folklore de Cosquín.
Su camino
estuvo marcado por la amistad y el trabajo compartido con Atahualpa Yupanqui,
uno de los grandes referentes de la música popular argentina, con quien compuso
parte de su obra. También creó canciones junto a otros destacados autores,
entre ellos el entrerriano Jorge Méndez.
Velázquez
tiene registradas más de 80 composiciones. Entre ellas se encuentran “Me dicen
el Panza Verde”, “Gualeguay crecido”, “A don Linares Cardozo”, “De la costa” y
“Este oficio de cantor”.
VILLAGUAY, UNA PARTE
FUNDAMENTAL DE SU HISTORIA
La vida de
Víctor Velázquez también está estrechamente ligada a Villaguay. Aunque nació en
el departamento Tala, durante su infancia su familia se trasladó a la ciudad,
donde pasó años fundamentales de su formación.
Fue allí
donde recibió su primera guitarra, un instrumento que terminaría convirtiéndose
en el centro de su vida artística.
Su vínculo
con Villaguay se prolongó durante muchos años. Vivió y trabajó en la ciudad y
fue reconocido como Embajador Cultural de Villaguay. En 2021, además, con
motivo de sus 90 años, una plazoleta de la ciudad recibió su nombre.
Por eso, su
figura ocupa un lugar especial dentro de la historia cultural villaguayense:
aquel niño que comenzó a acercarse a la guitarra en la ciudad terminó llevando
la música y la identidad entrerriana a escenarios de todo el país y del mundo.
“LA PRIMAVERA”, UNA
OBRA EMBLEMÁTICA
Entre las
más de 80 composiciones registradas por Velázquez se destaca “La Primavera”,
considerada una de sus obras cumbre.
Se trata de
una milonga instrumental que trascendió las fronteras del folclore regional y
se convirtió en una referencia para generaciones de guitarristas. Su particular
riqueza compositiva permite recrear con las cuerdas distintos sonidos del
paisaje, entre ellos el característico canto del tero.
El
reconocimiento a su trayectoria también llegó desde el Festival Nacional de
Folklore de Cosquín. En 2020, cuando tenía 88 años, recibió el Premio Camín a
la Trayectoria, una de las máximas distinciones del tradicional festival.
Ahora, con
95 años, Velázquez volvió a recibir una muestra de reconocimiento institucional
con la visita del gobernador de Entre Ríos.
El encuentro
puso nuevamente en valor la figura de un artista que dedicó más de seis décadas
a cantar su tierra y que convirtió a la guitarra, la poesía y la milonga en
vehículos para transmitir una identidad profundamente entrerriana.
Su historia,
además, tiene un capítulo especialmente significativo en Villaguay, la ciudad
donde recibió aquella primera guitarra que acompañaría para siempre su camino
artístico.
