Una controversia se desató en el Hospital Santa Rosa a partir de la difusión de una nota interna en la que la jefatura del Departamento de Enfermería solicitó que se investigue la conducta de un trabajador de la institución y se evalúe la posibilidad de aplicarle un llamado de atención.
La
presentación, dirigida al área de Recursos Humanos, cuestiona que un agente que
se desempeña como camillero haya difundido detalles de una reorganización del
personal de Enfermería antes de que se notificaran formalmente los cambios a
los responsables de los servicios y a los trabajadores involucrados.
La situación
generó una reacción de la seccional Villaguay de la Unión del Personal Civil de
la Nación (UPCN), que repudió el contenido de la nota y expresó su respaldo al
empleado, al considerar que podría tratarse de un caso de hostigamiento y
persecución laboral.
En medio de
la controversia, el director del nosocomio, Federico Reichel, respondió por
escrito a Jeckeln, referente de UPCN en la ciudad, quien actualmente ocupa una
banca en el Concejo Deliberante dentro del bloque oficialista. Diario
Villaguay tuvo acceso a la nota de respuesta, en la que el funcionario
planteó su posición frente a los cuestionamientos.
QUÉ DECÍA LA NOTA
DIRIGIDA A RECURSOS HUMANOS
En la
presentación que dio origen al conflicto, la jefatura de Enfermería explicó que
se estaba trabajando en una redistribución de personal entre distintos
servicios por diferentes motivos y que todavía faltaban elementos para
concretar los cambios.
Según el
escrito, hasta ese momento no se había notificado la reorganización ni a los
jefes de los servicios ni a los agentes alcanzados por las modificaciones. Sin
embargo, la responsable del área sostuvo que el camillero había comenzado a
comunicar detalles de los movimientos previstos.
El texto
señala: “Desde este departamento se estuvo trabajando en una redistribución de
personal entre varios servicios, por diferentes motivos; faltando aún elementos
para concretar los pases y por ende no habiendo notificado tanto a los jefes de
servicios como a los agentes afectados, el señor que se desempeña como
camillero y que su lugar de estadía está cercano al servicio de guardia se
encargó de dar en detalles de todos los movimientos a realizar, creando un
clima de rispidez, enojo y de sentimiento de manoseo entre los enfermeros ya
que primero se entera otro personal que nada tiene que ver con la actividad de
enfermería”.
A partir de esa situación, la jefatura solicitó que se indagara cómo había obtenido el trabajador esa información y que se considerara la aplicación de una medida disciplinaria.
“Por lo
antes expuesto solicito tenga a bien indagar al agente a su cargo para que
manifieste como es que él se entera de todos estos detalles, de los cuales
solamente las integrantes del departamento estábamos al tanto y solicitarle si
fuera compatible un llamado de atención por haber incurrido en falta de ética,
promulgando los comentarios de pasillo que sí lo hace con causas afines a la
labor no quita que también lo haga en cosas concernientes a pacientes”, expresaba
el escrito.
De esta
manera, la nota planteó la posibilidad de un llamado de atención por considerar
que la difusión de esa información constituiría una falta de ética y abrió una
controversia sobre la conducta del trabajador y el manejo de información
relacionada con la organización interna del hospital.
EL REPUDIO DE UPCN Y EL
RESPALDO AL TRABAJADOR
Frente a la
difusión de la presentación, un sector gremial manifestó su rechazo al planteo
y denunció un presunto caso de hostigamiento y persecución laboral contra el
empleado involucrado.
Desde ese
ámbito remarcaron que ningún trabajador debe ser responsabilizado por
situaciones que desconoce o que no le corresponden. Además, instaron a denunciar
cualquier hecho de abuso, maltrato o vulneración de los derechos laborales.
La
controversia quedó así planteada entre el pedido de la jefatura de Enfermería
para que se investigue cómo trascendió información sobre una reorganización
interna y el cuestionamiento gremial sobre el tratamiento dado al trabajador.
LA RESPUESTA DE REICHEL
A JECKELN
En una nota
dirigida a la referente de UPCN, el director del hospital defendió la necesidad
de investigar situaciones que puedan afectar el funcionamiento de la
institución y cuestionó las presiones como forma de abordar los conflictos.
“Investigar
hechos que puedan afectar el funcionamiento de una institución pública no
constituye hostigamiento: constituye un acto de responsabilidad y un deber
frente a la comunidad”, sostuvo el funcionario al comienzo de su respuesta.
Reichel
reconoció la legitimidad de la defensa de los derechos laborales, aunque
advirtió que, a su entender, esa defensa no debe convertirse en un obstáculo
para las investigaciones. “La defensa de los derechos de los trabajadores es
legítima y necesaria, pero no puede utilizarse como argumento para obstaculizar
investigaciones, evitar explicaciones o impedir que se conozca la verdad”,
expresó.
En otro tramo de la nota, el director cuestionó las descalificaciones y las presiones en el marco de las diferencias institucionales. “Las descalificaciones, las presiones y las prácticas de apriete no contribuyen a resolver los problemas; por el contrario, representan formas de actuar que nuestra sociedad debe dejar definitivamente atrás”, afirmó.
El directivo
también convocó a abordar las diferencias mediante el diálogo y el intercambio
de argumentos, con el funcionamiento del hospital y el bienestar de la
comunidad como prioridades. “Por eso, hago un llamado a la responsabilidad, al
respeto y al diálogo constructivo. Las diferencias deben abordarse con
argumentos, información y compromiso, poniendo siempre por delante el
funcionamiento de la institución, la dignidad de sus trabajadores y el
bienestar de toda la comunidad”, señaló.
Finalmente,
Reichel concluyó su respuesta con un planteo sobre la transparencia y el
respeto por las instituciones públicas: “La transparencia no debe generar
temor, y el diálogo no puede construirse sobre presiones. Las instituciones
públicas merecen respeto, compromiso y la responsabilidad de todos quienes
tienen la obligación de defenderlas”.
La polémica
en el Hospital Santa Rosa quedó marcada por dos posiciones contrapuestas: por
un lado, el pedido de investigar la difusión de información sobre cambios
internos en Enfermería y, por otro, el rechazo gremial a lo que considera una
posible persecución laboral. La respuesta del director incorporó una nueva
dimensión al conflicto, al defender la investigación de hechos que puedan
afectar a la institución y reclamar que las diferencias se resuelvan mediante
el diálogo.


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