Cuando en febrero de 2024 Cooperativa La Ganadera de General Ramírez desembarcó en Villaguay, lo hizo con un desafío importante: asumir la continuidad de una plaza ganadera con una larga tradición comercial y un fuerte arraigo regional. Poco más de dos años después, la experiencia puede analizarse como un proceso de consolidación que logró sostener la actividad, fortalecer vínculos con productores y devolver dinamismo a uno de los centros neurálgicos de la ganadería entrerriana.
La llegada
de la entidad coincidió con un momento de transición para el sector local. Los
remates comenzaron a realizarse en las históricas instalaciones de las
popularmente denominadas cinco bocas, utilizadas durante décadas por Van
Haezevelde y Crosa SRL y, posteriormente, por Crosa Remates. A ello se sumó la
adquisición de las tradicionales oficinas de San Martín y Dorrego, una decisión
que no solo representó una inversión institucional, sino también una clara
señal de arraigo y compromiso con la ciudad.
Villaguay
posee una ubicación estratégica dentro del mapa productivo de Entre Ríos y una
reconocida tradición ganadera. En ese contexto, la presencia de La Ganadera
permitió dar continuidad a una actividad comercial fundamental para productores
de la región, generando además nuevas oportunidades de vinculación entre la
cooperativa y los distintos actores del sector agropecuario.
Uno de los
aspectos más destacados de esta etapa ha sido la respuesta obtenida por parte
de los productores. La participación sostenida en los remates, la confianza
depositada por consignatarios y vendedores, y el crecimiento de las operaciones
realizadas en la plaza local reflejan una aceptación que fue construyéndose sobre
la base del trabajo cotidiano y la cercanía con el sector.
La historia
de La Ganadera explica en buena medida esa capacidad de adaptación y
crecimiento. La institución nació el 15 de mayo de 1952 en General Ramírez
(departamento Diamante), impulsada por un grupo de productores que apostó al
modelo cooperativo como herramienta para fortalecer la actividad ganadera.
Desde entonces, desarrolló una extensa red de servicios vinculados a la
comercialización de hacienda, el acopio de cereales, la provisión de insumos y
la asistencia a productores, consolidándose como una de las instituciones
agropecuarias más importantes de Entre Ríos.
Esa
trayectoria de más de siete décadas encontró en Villaguay una nueva etapa de
expansión. Lejos de limitarse a la realización de remates, la cooperativa va
integrándose progresivamente a la dinámica productiva local, aportando
experiencia, estructura y capacidad de gestión a una plaza que históricamente
ha sido referencia para la ganadería provincial.
En un
escenario donde el sector agropecuario enfrenta desafíos permanentes vinculados
a los mercados, los costos y las condiciones productivas, la consolidación de
instituciones sólidas adquiere una relevancia especial. La experiencia
desarrollada por La Ganadera en el centro de Entre Ríos aparece, en ese
sentido, como un ejemplo de continuidad, inversión y apuesta al desarrollo
regional.
A poco más
de dos años de su llegada, la cooperativa no solo logró afianzarse en la ciudad
y la región, sino también convertirse en un actor relevante dentro del
entramado productivo local, manteniendo viva una tradición comercial que forma
parte de la identidad ganadera de Villaguay y proyectándola hacia el futuro.
