Una denuncia por presunta mala praxis preocupa a Villaguay tras la muerte de Cecilia Barreto, una paciente de 63 años que ingresó por un cuadro de dolor agudo y falleció poco después tras sufrir tres paros cardiorrespiratorios.
La causa,
que se encuentra en plena fase de Instrucción Penal Preparatoria (IPP) a cargo
de la fiscal auxiliar Virginia Dropsi, apunta a la actuación de siete
profesionales de la salud -dos médicos y cinco enfermeras- que atendieron
a la víctima tanto en el Hospital San Martín de la localidad de Villa Clara
como en el Sanatorio Americano de Villaguay, aunque hasta la fecha no se han formulado
imputaciones oficiales.
El hecho se
desencadenó el pasado 20 de julio, cuando la mujer acudió por primera
vez al centro de salud local con fuertes dolores. Su hijo y
denunciante, el abogado Federico Sosa, relató detalladamente las supuestas
negligencias que atravesaron durante la atención.
De acuerdo
con su testimonio, en Villa Clara le administraron inyectables sin
evaluación del médico de guardia y, tras un agravamiento de los
síntomas al día siguiente, la trasladaron al sanatorio privado con un suero que
ya contenía morfina. Al arribar, según el relato familiar, se produjeron
demoras por falta de camas y una fuerte discusión entre el personal del lugar
sobre la medicación administrada.
En medio del
desesperante escenario y tras aplicársele un analgésico derivado de la morfina
por vía endovenosa, la paciente sufrió complicaciones respiratorias
severas y descompensaciones sucesivas que derivaron en su deceso.
Ante esta
situación, la querella encabezada por el abogado Guillermo Castrellón
Rebozzio comenzó a reunir testimonios para reconstruir la secuencia de los
hechos dentro del establecimiento sanitario. “La semana pasada accedimos al
legajo y nos constituimos como querellantes. Este miércoles declararon dos
testigos; esperamos más testimoniales y seguimos reuniendo pruebas para avanzar
en la causa”, afirmó el letrado.
El abogado
enfatizó la necesidad de sumar las voces de las personas que presenciaron
las peleas entre el personal de salud durante la atención de la mujer.
“Nosotros estamos tratando de aportar la mayor cantidad de testigos posibles,
porque hubo mucha gente que estuvo ahí viendo la situación y la discusión
entre profesionales. Nuestra tarea desde la querella es hablar con esas
personas y tratar de esclarecer un poco los hechos, porque ingresar con
un cuadro gripal y terminar con la muerte marca un abismo bastante
importante”, agregó Castrellón Rebozzio.
Por su
parte, la familia de la víctima busca visibilizar el caso mientras aguarda los
resultados clave de las pericias judiciales. “Ya radicamos la denuncia penal y estamos
a la espera de la autopsia”, expresó Federico Sosa, quien reclama respuestas
concretas ante la falta de explicaciones médicas sobre el desenlace fatal. La
investigación judicial continúa con el análisis de la historia clínica y la
toma de declaraciones a los involucrados (Ahora).
